Cosecha tus propios frutos secos

Cosecha tus propios frutos secos

By 3 abril, 2020 Consejos No Comments

Los frutos secos, un alimento apreciado desde siempre por sus grandes propiedades nutritivas y su larga conservación, están viviendo un auge en los últimos años al calor de una demanda que los ha convertido en una inversión sumamente rentable. Muchos de ellos, viejos conocidos del entorno rural de nuestros abuelos, son de fácil cultivo.

ALMENDRO(Prunus dulcis)

El almendro tiene su origen en Oriente Próximo, desde donde llegó a la península Ibérica en los barcos fenicios. Es una especie muy dura, que se adapta bien al clima mediterráneo. Resiste bien la sequía y todo tipo de terrenos, aunque los prefiere sueltos y con buen drenaje. Es uno de los frutales de la familia de las rosáceas que menos horas-frío necesita para fructificar (más abajo te contamos qué son las horas-frío). Cada año, hacia finales del invierno, brinda su impresionante floración antes de que broten las hojas, lo que lo convierte además en un interesante árbol ornamental.

La almendra, ingrediente imprescindible de muchas de las recetas de nuestra repostería tradicional, es un fruto rico en aceites y vitaminas, entre ellas la E. La maduración tiene lugar, según variedades, entre finales del verano y principios del otoño. La apertura de la parte carnosa del fruto da la señal de que ya se pueden cosechar. Conviene tenerlos un tiempo secando para facilitar su conservación.

Algunos de los cultivares más comunes de almendro son:

‘Mollares’Variedad de cáscara blanda, más fácil de abrir, aunque con el riesgo de una mayor sensibilidad a los ataques de hongos e insectos.

‘Guara’De cáscara dura, muy extendido en los últimos años por ser autofértil. Es de floración tardía y por lo tanto capaz de salvar la producción de las heladas.

‘Largueta Desmayo’: Debe su nombre a su ramaje caedizo. Se trata de una variedad tradicional de fruto alargado y cáscara dura, de floración temprana.

AVELLANO (Corylus avellana)

El avellano es un arbusto grande de climas templados —en España aparece sobre todo en la mitad norte— que puede alcanzar los cinco metros de altura. Es una planta rústica que no requiere cuidados especiales, aunque no debe faltarle agua, ya que es sensible a la sequía. Su fruto, la avellana, tiene un alto contenido en aceites, lo que hace de él un sabroso y energético alimento. Madura entre agosto y septiembre. Desde siempre se ha plantado en las lindes de las fincas por su abundante follaje, sus frutos y su madera resistente y flexible.

Existe una variedad ornamental, el Corylus avellana ‘Contorta’, de llamativas ramas retorcidas (foto en la columna de la derecha). El cultivar ‘Red Majestic’ tiene hojas purpúreas.

En la forma tradicional de cultivo se desmocha la planta cuando es joven para que produzca numerosas y largas varas, que se van sustituyendo por otras más jóvenes a medida que las primeras envejecen y pierden productividad.

NOGAL (Juglans regia)

El nogal es un árbol de gran tamaño y potente sistema radicular no apto para huertos pequeños, pero magnífico y de gran lucimiento si dispone del espacio adecuado para crecer. Se ha cultivado tradicionalmente tanto por su fruto como por su madera de excelente calidad. Se adapta bien a los climas ibéricos, pero si no dispone de precipitaciones suficientes es aconsejable plantarlo cerca de algún curso de agua.

Al ser un árbol de grandes proporciones se puede esperar a que vayan cayendo los frutos, puesto que están destinados a un consumo doméstico. Una vez recogidas las nueces se deben dejar secar un tiempo para asegurarse de que su contenido en agua sea menor y se conserven mejor. A partir del otoño se puede disfrutar en abundancia de este saludable fruto, rico en ácidos grasos Omega 3.

Info de: https://www.verdeesvida.es/huerto_3/cosecha-tus-propios-frutos-secos_404